viernes, 4 de abril de 2014

Examen final

Fueron 5 semanas de expectativas, mucho practico, no faltar a clases para conseguir "asistencia perfecta", estudiar horas en la biblioteca, llegar a casa tarde y pensar  "no me alcanza, no llego".

Hoy me levante con la esperanza de tener una muy buena nota en mi examen final. Me levante mas temprano, hice mate, quise desayunar algo mas pero mi estomago estaba algo apretado...y ni hablar del cansancio mental.

Salgo de casa caminado las diez cuadras hacia el Htal. con apuntes en la mano leyendo como loca mientras prendía todos mis sentidos para no caerme ni chocarme con nadie ni nada. Un Señor viejo,vestido de traje, con un maletín, me miraba como preguntándose..."y a esta que le pasa"? Tenia tantas especulaciones en la cabeza que hasta llegue a pensar..."sera uno de los doctores que me ira a tomar el oral?". Una locura.

Entrada al Htal., muero de nervios...que hago entro o no entro? ya entregue mi libreta. Listo ahora la moneda esta girando en el aire...van llamando...los chicos salen rápido y contentos! "temas grandes están tomando" comentan...

Respiro hondo...era la ultima alumna que quedaba en el aula "la secretaria no me anoto" pensé. De repente un Dr dice mi apellido...

Comenzaron las preguntas, respondí algunas bien, otras no sabia...otras bien pero el insistía en que estaban mal...yo no entendía nada..."Dr esto lo decía el libro" repetía una y otra vez.. el me contestaba con indiferencia ... Fin del examen, me aprobó, pero salí del aula y me ahogue en llanto, no podía entender lo que acababa de pasar..."para que tanto strees si después no te aceptan las respuestas correctas del libro?" me preguntaba.

Llego a casa..y tras un rato bastante largo..me calme y reflexione....Acabo de vivir una diminuta injusticia...una sola de todas las que voy a vivir en mi vida.

1 comentario:

  1. Bien lo dijiste al final, "Una diminuta injusticia" Creo que siempre tendremos que vivir este tipo de cosas, así la vida nos pone a prueba cada día de nuestras vidas. Y así nos forjamos creo yo también.

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